¿Viajes en el tiempo y ciencia ficción? ¿Bruce Willis en el avance siendo el veterano hombre de acción que tanto gusta? A primera vista Asesino del Futuro tiene todo lo necesario para enganchar a vivir esta aventura en el 2044, y aún así el viaje al futuro aguarda varias sorpresas pues su director, Rian Johnson, concibió no sólo un filme de secuencias repletas de adrenalina, sino uno cuyas balas giraran en torno a una enredada historia que el espectador tarda un buen rato en desentrañar.

Asesino del Futuro

La principal dificultad que enfrentan los largometrajes de ciencia ficción es crear un mundo que sea totalmente desconocido a la par que creíble, llevar a la vida escenarios casi tangibles que a pesar de las diferencias por espacio y tiempo sean comprensibles para el público.

Si a esta ecuación de ciencia ficción y ambientación futurista le sumas los viajes en el tiempo tenemos entre manos una de las combinaciones más escabrosas con la que se puede enfrentar un cineasta del género, una combinación, que dicho sea de paso, ha entregado más churros que buenas cintas a través de los años, pero que aquellas que logran destacar reciben un lugar especial en el corazón del público. ¿A cuál especie pertenece Asesino del Futuro?

Looper

Lo primero con que nos topamos en esta cinta es su desatinado título en español: Asesino del Futuro, que poco tiene que ver con el original de esta obra en inglés, Looper, aunque al menos ayuda más o menos a poner rápidamente las cosas en contexto: la historia nos ubica en el año 2044, una época en la que existen asesinos muy bien pagados llamados loopers, los cuales tienen como encargo matar objetivos que les mandan desde el futuro.

¿Cómo se logra esto? En el año 2074 se inventó la máquina del tiempo, pero los viajes de este tipo están prohibidos y sólo son usados por las mafias más poderosas. Estos grupos criminales frecuentemente tienen personas de quiénes desean deshacerse, así que para evitar complicaciones en su época lo que hacen es mandar al sujeto al pasado, el 2044, donde un looper lo despacha y se deshace del cuerpo. Un trabajo fácil y limpio, en el futuro nadie lo encuentra y en el pasado -o no tan futuro- no hay nadie que tenga por qué buscarlo y si llegan a encontrar algo es el cuerpo de una persona que no existe.

Asesino del Futuro explica que la principal regla de estos matones a sueldo es que un trabajo estrictamente temporal, un ciclo que tiene que cerrarse tarde o temprano. Llegado el momento, el looper tendrá que encargarse de su “yo” del futuro. Al cumplir el contrato para asesinarse recibe una fuerte suma de dinero y 30 años para hacer con su vida lo que quiera. Y es aquí donde realmente se construye la trama de esta película.

Asesino del Futuro
Los loopers reciben atadas y encapuchadas a sus víctimas.

Como se puede observar desde el tráiler, Joseph Gordon-Levitt interpreta a un looper llamado Joe Simmons, el cual en algún momento se topa con su “yo” del futuro (caracterizado por Bruce Willis). Lo que el tráiler no comunica es el tipo de película que vas a presenciar, y si eres de los que pensaron que por las escenas de acción del adelanto y la presencia de Bruce Willis en la cinta estábamos ante un John McClane futurista, la mala noticia es que no es así.

Western futurista

Asesino del Futuro no es un largometraje propiamente de acción, sino una de suspenso que intenta meter nuevas vueltas de tuerca cada 20 minutos y cuya principal misión es poner al espectador a pensar en mil posibilidades para deducir lo que pasará a continuación y así sucesivamente hasta el desenlace. El filme juega con los viajes en el tiempo para tejer casi con punto de cruz una fina red de intrigas y personajes que se irán entrelazando.

La premisa es por demás interesante y promete aún más cuando uno observa los nombres de los actores estelares, cartel que se completa con Emily Blunt como Sara, una granjera con poderes telequinéticos; Noah Segan como Kid Blue, un intempestivo pero torpe asesino que hará lo que sea para ganarse un mejor lugar en el organigrama de la corporación, y Jeff Daniels como Abe, un sujeto que viene del futuro y dirige a los loopers en el pasado.

Asesino del Futuro
Joel Simmons puede perder todo su futuro.

Desgraciadamente para algunos y como mencioné antes, si buscas acción a raudales, Asesino del Futuro no la tiene. De hecho, el desarrollo inicial es bastante lento y cuenta con un exceso de recuerdos y brincos en el tiempo que se narran los hechos, clásicas elipsis y analepsis que en varios momentos en lugar de servir como recursos que enriquezcan la experiencia se sienten como obstáculos que sólo intentan llenar minutos. En este aspecto, Rian Johnson bien pudo ahorrarse unos diez o quince minutos de metraje y evitar estas secuencias que sobrecargan el arranque de la historia.

Pero si superas sin bostezar mucho la primera hora, las cosas mejoran diametralmente de ahí en adelante; la segunda mitad de Asesino del Futuro da un brusco vuelco una vez que asienta las piezas y pone en juego el destino del futuro mismo y la posibilidad de recomponer la caótica sociedad que nos retrata.

Los diálogos se vuelven más certeros, se acaban los flashbacks incesantes y empezamos a formular una y mil teorías sobre quién es el villano y el posible final. La segunda hora de la película prácticamente arrastra a tirones toda la primera mitad y aunque quedan en el aire varias dudas, es parte de la experiencia: la idea es volver a verla para apreciar detalles que quizá pasamos por alto en el primer recorrido.

Asesino del Futuro combina buenas actuaciones, una narrativa lenta pero inteligente y una conclusión acorde que logra despertar la sed por una segunda función, en un filme de ciencia ficción con todo y viajes en el tiempo que funciona bien a pesar de que por momentos se siente rebuscado entre sus giros argumentales. Reconozco que puede hacer parecer tediososa para muchos y más si venían con la idea de presenciar un espectáculo con más balas y menos cháchara, pero no por ello deja de ser una cinta recomendable, sobre todo para los amantes del género que seguramente la pondrán entre las mejores de los últimos años.