¿Qué le Dijiste a Dios? | Crítica

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¿Qué le Dijiste a Dios?

¿Qué le hicimos a Dios? En verdad, ¿que le hicimos a Dios? Permítame, amable usuario, advertirle lo siguiente y ahorrarle un gasto inútil: ¿Qué le Dijiste a Dios? es una película estúpidamente horrible. Es insultante, clasista a más no poder, cruel y una ridícula excusa para celebrarle un “homenaje” a la música de Juan Gabriel. El filme es -a falta de mejores adjetivos- muy pinche, pese a supuestamente estar tres años en producción. No tiene que terminar de leer la crítica, bajo ningún motivo pierda su tiempo y dinero en esta basura. Gracias.

¿Qué le Dijiste a Dios?

Lupita (interpretada por Olinka Velázquez) y Martina (Gina Vargas) son dos sirvientas explotadas por su patrona Marcela (Érika de la Rosa), el problema es que una fiesta se acerca junto con la posibilidad de Lupita para reencontrarse con su amor. Ante la negativa de su jefa para que ellas regresen a su pueblo durante un par de días, las chicas deciden darle una lección a esta “bruja” y abandonan la casa no sin antes robarse gran parte de su armario.

El hurto no es solamente como venganza de ambas mujeres, también es parte esencial para que el novio de Lupita (Víctor García) caiga rendido ante sus pies. La arpía de Marcela, al descubrir el robo, decide que ella y su amiga Marifer (que curiosamente es engañada por su esposo y Marcela) tendrán que ir al pueblo de sus empleadas para recuperar su ropa, haciendo justicia por propia mano y evitando llamar a la Policía por temor al escándalo. Si señoras y señores, esta es la premisa de ¿Qué le Dijiste a Dios?, todo amenizado con rolas de Juan Gabriel.

Inocente pobre amigo

No tengo problemas con los musicales. De hecho me gustan, y los encuentro extrañamente fascinantes. Quizá sean su habilidad para contar una historia alejado de los diálogos cuadrados y usando la música como principal canal. Quizá sea por la misma música, que es finalmente la que conduce la historia.. ¿Me entienden? Ese para mí es el corazón de un filme musical.

Desgraciadamente ese nunca es el caso aquí. Los números musicales (que se supone son lo mejor de ¿Qué le Dijiste a Dios?) son especiales por si solos, y no en un buen sentido. Cada uno tendrá un detalle importante que lo arruina por completo o le quita lo profesional que a nivel de película se supondría que deberían demostrar. Tendremos personas que se adelantarán o irán a destiempo en las coreografías, algunas estarán cantando mientras otros solo se limitan a hacer un falsísimo lips-ync, o simplemente verás bailarines de relleno sin la mínima intención de esforzarse.

La película abusa terriblemente de los clichés del peor cine mexicano. No tendremos ni cinco minutos cuando estaremos viendo el cuerpo semidesnudo de una de las “villanas”, una relación sexual, frases de doble sentido, un claro estatus de que nuestras protagonistas sufren vilmente a manos de su desalmada patrona y que en su pueblo está la libertada ansiada. Es decir: las empleadas domésticas siempre son las buenas y la dueña de la casa es una perra.

¿Qué le Dijiste a Dios?
Los números musicales saldrán de la nada y nunca aportan algo.

¿Pero qué necesidad?

Las actuaciones son horrendas, tanto de las protagonistas como de los actores secundarios. Todos se apegan a lo que saben hacer en las telenovelas y lo intentan recrear en ¿Qué le Dijiste a Dios? (y no sólo los actores hacen eso). Las bromas y comentarios clasistas vuelan por aquí y por allá para regresarnos de inmediato a la “cruda realidad” de las protagonistas. Nuestras heroínas robaron, la villana se está tirando al marido de su amiga y la amiga canta varias canciones de Juan Gabriel.

Todo para que al final de ¿Qué le Dijiste a Dios? cada uno de ellos reciba su salomónico merecido de una forma tan sacada de una telenovela barata, que da incluso más asco que las escenas crueles que nos presentan al acercarnos al final de este churro. Si ustedes han visto una telenovela podrán anticipar desde lejos cómo terminará la historia.

Al final estaremos surfeando durante 88 minutos entre risas por lo horrenda de la película, llorando por la historia tan básica, veremos a las protagonistas semidesnudas, bodrios musicales que invaden cada maldita escena y algunos momentos en verdad crueles. Oh, y “Juanga” hace un cameo al final… O un video musical. Eso creo.

¿Qué le Dijiste a Dios?
La película recurre al clasista y viejo cliché de las clases sociales.

No vale la pena

Créanme, mi crítica no alcanza a describir lo espantosa es ¿Qué le Dijiste a Dios?. Lo único que disfrutarás son los escenarios y los desnudos, y eso no creo que justifique tu dinero o tu tiempo. No gasten ni inviertan en esta porquería, ni siquiera es merecedora de una búsqueda para verla pirata en Internet. No, no la vean ni por morbo.

5 COMENTARIOS

  1. “Es decir: las empleadas domésticas siempre son las buenas y la dueña de la casa es una perra.” Jajajajajajaja, toda la razon. Buenisima reseña

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