Alienígenas invaden la Tierra por enésima ocasión, esta vez en forma de… invisibles y eléctricos. La humanidad enfrenta su hora más oscura cuando llegan al planeta y acaban con todos los suministros de energía, mientras nosotros seguimos las andanzas de un grupo de jóvenes que sobrevivió un ataque en Moscú durante los 89 minutos que dura la película La Última Noche de la Humanidad.

La Última Noche de la Humanidad

Normalmente todas las críticas de películas se guardan el veredicto para la parte final, pero La Última Noche de la Humanidad es un caso muy especial por lo que empezaré la reseña con lo que realmente importan: No la vean. No tiren su dinero en el cine, no vale la pena blu-ray (o DVD) y ni siquiera vale tu ancho de banda si algún listillo había pensando bajarla o verla online. La Última Noche de la Humanidad es una película tan mala que la única forma de verla sin remordimiento es si te toca en algún autobús y no puedes quedarte dormido antes.

Chris Gorak, el mismo detrás de El Peor de los Miedos, es el director de esta porquería, que durante los primeros minutos nos cuenta cómo un par de amigos, Sean (Emile Hirsch) y Ben (Max Minghella), van a un viaje de negocios a Rusia que resulta ser todo un timo porque un tal Skyler (ridículamente interpretado por Joel Kinnaman) les roba la idea y ya no necesitan de los jóvenes americanos. Más o menos al mismo tiempo, Natalie (Olivia Thirlby) y su amiguísima Anne (Rachael Taylor) están en Moscú de vacaciones y por azares del destino todos ellos terminan encontrándose en el mismo bar a la misma hora.

Desde estos primeros minutos te das cuenta que los actores son muy malos, que diálogos guiones son pésimos y que quizá La Última Noche de la Humanidad no llegue a ningún lado, pero continúas viendo la película porque ya pagaste el boleto y con la esperanza de ver ese momento sublime donde llegarán los aliens a armar jaleo y los humanos contraatacarán con todas sus fuerzas. Desgraciadamente ese momento nunca llega, ni nada cercano a algo que te sorprenda de manera agradable en este filme.

Aliens invisibles

Minutos después de estar en el bar es cuando atacan los extraterrestre de La Última Noche de la Humanidad, seres hechos de energía… o electricidad o lo que sea, el chiste es que son invisibles y tienen dos ataques especiales: una especie de lazo magnético para atrapar y jalar a sus víctimas y “algo” que convierte al instante en cenizas todo lo que toque. Con esta segunda arma es con la que en cuestión de minutos vacían prácticamente la ciudad de Moscú (y el mundo entero, según).

Escenas de desesperación y drama. La gente huye para todos lados o intenta hacerlo. Los que estaban en el bar y salieron a ver qué era aquel extraño fenómeno regresan corriendo en busca de refugio. Nuestros cinco protagonistas en cuestión terminan juntos cuando el “desalmado” de Skyler, con tal de salvar su pellejo, cierra la puerta y deja afuera a merced de los marcianos eléctricos a la más interesante del elenco, una chava de muy buen ver que estaba ahí coqueteando en el bar y que cuando uno la ve piensa que al menos estará corriendo durante toda la película gritando como loca mientras enseña algo de pierna y escote. ¡Pues no! A la mamacita se la despachan a los diez minutos, una señal de que Chris Gorak quiere que sufras durante toda la función sin siquiera un elemento de taco de ojo que haga algo más llevadera esta ridícula invasión.

La Última Noche de la Humanidad
El insufrible ensamble de La Última Noche de la Humanidad.

Como te has de imaginar, los aliens acaban con todo y con todos, menos con nuestros cinco intrépidos protagonistas, que pasan algunos días encerrados antes de aventurarse afuera en busca de reunirse con más sobrevivientes. Entre ellos empezamos a ver disputas, diferencias y choques sus personalidades, las cuales rayan en una zona gris entre lo cliché y lo estúpido.

Que los maten a todos

El más notable es precisamente ese tal Skyler, quien al principio engañó a Sean y Ben y los ve con ojos de novatos en los negocios, pero se ve obligado a acatar lo que ellos dicen para tratar de sobrevivir junto al grupo. No sé si la idea era hacer como que el personaje era muy seguro de sí mismo, luego el miedo lo invadió y termina siendo el más cobarde de todos; yo francamente lo veo como un idiota más en la cinta.

Tenemos también a la típica rubia mensa en Anne (sin ofender a las rubias, es el estereotipo que le ponen): una chica muy amistosa, muy inteligente según, pero que ahora no da una, se la pasa gritando y ante cualquier emergencia siempre reacciona de la peor manera poniendo al resto en peligro y demostrando que es la más tonta del grupo… sí, más que Skyler. Anne juega un papel muy importante cuando los jóvenes encuentran a otro par de sobrevivientes que se protegen gracias a una jaula Faraday, una zona donde están totalmente seguros… claro, hasta que ella entra en acción.

La Última Noche de la Humanidad
Así lucen los aliens, para que no gastes tiempo y dinero en el cine.

El resto de sobrevivientes de La Última Noche de la Humanidad no tienen nada en especial como para siquiera mencionar algo destacable de ellos. Todos tienen personalidades cuadradas y desde el principio sabes quién será el héroe, el nerd, el que se quede con la chica, la que sufre por todo y el que siendo un don nadie terminará agarrando toda la experiencia de combate interestelar en tres días.

Más adelante encontrarán a un grupo de resistencia civil. No sé qué estaban pensando el director y el que diseñaba los vestuarios, pero es de ver para creer a cada integrante de este atípico escuadrón. El líder es un pelón que se quiere hacer muy rudo con frases que aprendió de películas como Commando y Cobra, viste un chaleco hecho con llaves plateadas y tiene un caballo con molduras de plata, como para que los alienígenas lo vean a diez kilómetros de distancia y sepan quién es el jefe en Moscú.

Otro elemento curioso del escuadrón es el clásico mamado del grupo, que ni está mamado, pero toda la película se la pasa cargando un lanza misiles y haciendo ágiles y ridículos movimientos de boina verde para que el espectador identifique fácilmente quién es el fuerte y el de mayor experiencia militar del grupo.

La Última Noche de la Humanidad
La infumable resistencia de Moscú.

Efectos (no tan) especiales

Más allá de la trama sin sabor y los personajes tan planos, el apartado técnico es otra gran falla en La Última Noche de la Humanidad. Si bien es cierto que 30 millones de dólares está lejos de ser el presupuesto normal en las grandes producciones de este tipo, tampoco es un dinero con el que no se puedan hacer buenas películas de ciencia ficción, más si tomamos en cuenta que no hay naves espaciales, no hay escenas de medio ejército mundial haciéndoles frente y los alienígenas son invisibles.

Me parece que la idea detrás de La Última Noche de la Humanidad era crear una película que combinara esos elementos de ciencia ficción con los de una cinta de terror sicológico, para que uno esté esperando quién va a morir después, dónde están los extraterrestres, cómo evitarlos y todo eso. Desgraciadamente los actores son tan malos que no les crees nada y con unos efectos especiales tan mediocres, pues menos. El final no puede ser peor, con pistolas tipo Cazafantasmas para enfrentar a los extraterrestres, y cuando vemos la verdadera forma de los invasores es para reírse: parecen calaveritas de Choco Krispis… con razón eran invisibles, les daba pena salir en público siendo tan feos y tan sin chiste.

Por si fuera poco, la película está siendo presentada en salas 3D en los cines y es una gran mentira. La Última Noche de la Humanidad es una enorme burla al 3D: si llegas a verla en este formato, notarás que extrañamente no hay un solo efecto de profundidad notable en la mayor parte de la función, te dará curiosidad, te quitarás los lentes y voilá, efectivamente verás que muchísimas partes de la cinta las puedes ver sin las gafas 3D y que las escenas donde necesitas ponértelas es porque le pusieron un efecto de profundidad a los subtítulos o a algún objeto inútil en primer plano. Creo que salvo cuando llegan los aliens en forma de lucecitas navideñas, la escena del avión y un objeto por ahí que vuela, no hay nada en tercera dimensión real en el filme.

Ojalá sea la última noche

En fin, haciendo énfasis en mi primer comentario sobre la película: evítenla, es una de los filmes más nefastos e incoherentes de los últimos años. Pésima historia, pobre desarrollo de la misma y unos actores tan insípidos que es difícil sentir aunque sea lástima por alguno de ellos. La corona del pastel son los insufribles efectos especiales y el engaño total de su 3D. Es una mala suerte que no hayan muerto todos en esta invasión porque capaz que inventan una secuela. Ojalá ésta de verdad sea La Última Noche de la Humanidad.