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Reseñas

Reseña de Mortal Kombat (2011)

Portada de Mortal Kombat.

En 1992 nació Mortal Kombat, uno de los videojuegos insignia de su década. En 2011, y tras ocho títulos principales y varios spin-off, aterriza en consolas la última encarnación de Liu Kang, Raiden y compañía, tras mucha anticipación y siendo el proyecto más ambicioso de la franquicia. ¿El nuevo Mortal Kombat entra de lleno al plano estelar de los trancazos o es otro más en la larga lista de títulos mediocres con sangre?

Mortal Kombat

Es la batalla final, Shao Kahn acorrala a Raiden. La eterna lucha entre el mal y el bien parece que llegará a su final con el último golpe de Kahn que arrebatará la vida del dios del trueno. Sin embargo, justo antes de morir Raiden invoca un hechizo con su maltrecho medallón, un mensaje que viaja al pasado para avisarse a sí mismo de los sucesos por venir, prepararse para la pelea final y ganarla.

Así es como Mortal Kombat reinicia la historia que todos conocemos en el nuevo título para Xbox 360 y PlayStation 3 (más tarde disponible también para PS Vita y PC). Bajo el pretexto del mensaje al pasado, este videojuego vuelve a contarte lo sucedido en los tres primeros títulos de la saga, así que si has seguido la franquicia sabes que pasarás por el primero torneo MK, posteriormente pelearás en el torneo del Outworld para detener a Shao Kahn y al final luchar por salvar la Tierra cuando ya los invasores atacaron nuestro plano usando a la resucitada reina Sindel como puente entre ambos mundos.

Una original forma de revivir la batalla contra Netherworld

La historia es el modo principal de un jugador y la verdad es que el resultado es muy interesante, pues fácilmente es la campaña mejor lograda para un videojuego de peleas. Te muestra con lujo de detalles todos esos aspectos de trama de Mortal Kombat que ya conocías, pero a la vez te arroja varias sorpresas para que no sientas que por jugar desde 1992 ya sabes qué rumbo tomarán las cosas, todo de manera muy cinematográfica, similar a una película y de repente el drama se interrumpe para darle lugar a las patadas, ganar la pelea y avanzar al siguiente episodio.

También es una buena forma de familiarizarte con la mayoría de personajes, pues la campaña se divide en montones de capítulos y en cada uno manejas a combatientes distintos. Sólo en completar la historia puedes aventarte unas seis horas viendo los escenas que narran los eventos.

El juego cuenta con 27 personajes a seleccionar, entre ellos a reconocidos e importantes de las primeras tres entregas como Liu Kang, Shang Tsung, Kung Lao, Scorpion, Sub Zero, Johnny Cage, Kitana, Mileena, Nightwolf, Sindel, Raiden y Kabal, más aparte algunos personajes invitados de versiones posteriores y secretos pero que cuajan muy bien en la historia: Quan Chi, Smoke, Jade y Ermac. Si compras la versión de PlayStation 3 podrás controlar a Kratos de God of War, un personaje exclusivo para la consola muy bien logrado y es hasta medio tramposo, pero sólo podrás usarlo en Versus.

Mileena en Mortal Kombat.

Un buen par de razones para jugar Mortal Kombat.

Aparte de la bien trabajada historia, Mortal Kombat cuenta con la mayoría de modos y opciones obligatorias entre los videojuegos de pelea: el “klásico” Entrenamiento, Arcade tradicional, Versus para armar las retas locales, una torre de retos (algunos ridículos, la verdad) y un sistema en línea más o menos robusto, con la opción de armar salas entre varios jugadores y mientras otros juegan tú puedes observar la batalla como si estuvieras en una función de cine e incluso aventarles tomates a los peleadores. No puedo decir que sea la cosa más útil, pero es relativamente una buena adición.

Tag Team y movimientos X-Ray

Hay que aceptarlo, ningún Mortal Kombat, ni uno solo, ha sido realmente un título con altos valores en jugabilidad y su sistema de control siempre ha sido parco y con muy poca variedad

El modo Tag Team o de parejas es a mi gusto lo más resaltable de este nuevo Mortal Kombat. De verdad me gustó, creo que es donde más se nota que le metieron la mano a la jugabilidad y da lugar a peleas mucho más variadas, vistosas y entretenidas, con combos usando a ambos personajes, contraataques y estrategias muy diferentes a las de un solo “kombatiente”.

Creo que deberían explotarlo más en futuras entregas y pulirlo, pues existen varios problemas de balance si agarras a algunas parejitas manchadas, así como que las barras de vida son muy grandes y se sienten eternos los enfrentamientos.

Pero para calificar qué tan bueno es realmente el nuevo Mortal Kombat hay que evaluarlo por su sistema, la movilidad, el balance y lo que propone, no sólo comparándolo con los anteriores de la saga, sino con respecto a los títulos más importantes de este competido género. Hay que aceptarlo, ningún Mortal Kombat, ni uno solo, ha sido realmente un título con altos valores en jugabilidad y su sistema de control siempre ha sido parco y con muy poca variedad. No se puede negar que para algunos jugadores la saga tenía su encanto, pero la realidad es que vendía por dos cosas: la sangre y los fatalities, y en las últimas entregas incluso estos factores fallaban.

Mortal Kombat incluye 27 personajes.

27 personajes para controlar, aunque algunos son muy parecidos.

Regresa la atención al detalle

Sin embargo, ésta me parece la primera entrega aceptable de la franquicia desde Mortal Kombat 3 (y sus “expansiones”); sigue teniendo el problema de que el set básico de golpes de cada personaje es muy similar al de los demás, pero ahora cuenta con ataques personalizados que le agregan cierta variedad. También regresa al clásico “kombate” en 2D y aunque los gráficos son generados en 3D la acción transcurre “de lado”, tal como en los primeros juegos de la franquicia; nada de diversos planos ni esas extrañas maniobras de moverse hacia el fondo para esquivar.

Otra de las adiciones es un medidor de energía especial, el cual te sirve para hacer tres cosas: poderes EX (una versión más fuerte del poder normal), romper el combo del rival y los movimientos X-Ray, una especie de súper poder que tiene cada personaje y que se activa cuando tu medidor está lleno. El X-Ray baja una cantidad grosera de sangre mientras una animación lucida te indica cuántos huesos le rompiste a tu oponente.

El sistema de combos está en algún lugar entre regular y bueno. Continuaron con el sistema de combinaciones del Mortal Kombat vs DC Universe y le dieron algunas posibilidades extras al usuario, sobre todo en los juggles, pero el espacio para la improvisación es limitado y básicamente escoges entre algunos remates para alargar tu cadena. Eso sí, requiere mucha precisión, tienes que apretar las secuencias y botones muy rápido, más como si fuera un código que tecleas de memoria que una jugada que armas conforme vas acertando cada golpe. En lo personal me pareció una mezcla entre Tekken y Mortal Kombat, pero funciona mejor de lo que había funcionado antes cualquier título de esta franquicia.

Mortal Kombat viene con un bien trabajado modo de parejas.

Mortal Kombat incluye un modo Tag Team, ¡genial!

Sigo odiando el botón de guardia

El botón de guardia es lo que me sigue pareciendo atrapado en el tiempo, un botón que nació más por la incompetencia de lograr una buena movilidad y animación de barrera con sólo mover la palanca que porque fuera útil; tiene la particularidad de que mientras te proteges no puedes caminar hacia atrás y cuando se cubre un golpe aéreo exhibe un efecto de “rebote” para el atacante y lo deja varias veces abierto a un counter de manera un tanto absurda.

Cada que juego un Mortal Kombat me da la sensación de que no ha cambiado algo que debió cambiar hace años.

Este rebote es parte importante para contraatacar, pero en línea se puede volver algo repetitivo -o muy repetitivo- que muchos saltos bloqueados puedan llevar a un combo.

Para el sistema de juego la victoria muchas veces es ver quién conecta la cadena de golpes más larga, lo cual no depende sólo de la habilidad, sino del personaje que traigas, algunos como Noob con un combillo con un poder ex te drenan demasiada sangre y otros como Liu Kang pueden traerte un buen rato flotando en la esquina de la pantalla.

Mortal Kombat mantiene los movimientos clásicos como el uppercut reciclado para todos los personajes, la patada aérea que te bota hacia atrás, la barrida, todo eso, y me parece ya tan fuera de lugar, tan antiguo… No sé si necesariamente malo, porque son sellos distintivos de la franquicia (junto con el botón de guardia), pero cada que juego un Mortal Kombat me da la sensación de que no ha cambiado algo que debió cambiar hace años.

Claro, algunos juegos como Street Fighter tienen el hadoken, que funciona igual desde siempre, pero Capcom ha sabido de alguna manera combinarlo con otro montón de estrategias y golpes tan diferentes por personaje para que no sientas que lanzas el mismo hadoken dos veces (más que cuando te pones a hacer “guerritas de chukens”).

En Mortal Kombat, cada que brinco con la patada siento que es el mismo brinco que he dado con ese botón desde 1992 ¡con todos los personajes! Aún con los cambios y mejoras, a la larga sale a relucir que todos los luchadores comparten/reciclan demasiados golpes y movimientos.

Sangre, fan service y nostalgia

Este Mortal Kombat  también retomó algo que no venían haciendo: atención al detalle.

Este Mortal Kombat  también retomó algo que no venían haciendo: atención al detalle. Era una saga de fan service como la sangre, fatalidades, escenarios, trucos ypeleadores secretos, pero a últimas fechas sólo aventaban un montón de minijuegos sin sentido en cada secuela como para decir que tenía más modos y opciones sin fijarse en la calidad de los mismos.

En este título no es así, los programadores se esmeraron en complacer a los videojugadores con varios trajes bien logrados por personaje, regresando la variedad de fatalidades, escenarios de antaño, sangre,  pechos rebotando, niveles de bonos, peleas secretas y en general trataron de darle mucha personalidad, algo que se agradece, pues ésta era una franquicia sin rostro de un tiempo a la fecha.

Los X-Ray son los súper poderes de Mortal Kombat.

X-Ray, una especie de súper movimiento que baja litros de sangre.

Los gráficos son buenos. Los escenarios se miran muy detallados y los peleadores presentan daños en su cuerpo y en su vestimenta conforme avanza la pelea. Luce muy atractivo la verdad, aunque en el modo de historia se notan algunos gestos toscos y poco trabajados en los personajes, fuera de las peleas le falta algo de carisma a cada uno. De lo más destacado es que la animación y velocidad de Mortal Kombat nunca bajan así estés atascando la pantalla de poderes y uses el modo Tag Team.

La música y el sonido son aceptables, como siempre. Nunca me ha convencido del todo la música de Mortal Kombat y las voces de la mayoría de los peleadores carecen de sentimiento, sea en inglés o en español (aunque en inglés suena menos mal). Digamos que en este apartado cumplía antes y cumple ahora, no destaca pero tampoco es una carga, así que se agradece que NetherRealm Studios haya enfocado esfuerzos en otros aspectos.

Nuevo y prometedor rumbo

A pesar de la limitada variedad de movimientos entre personajes, el sistema de juego es lo bastante sólido para mantenerte entretenido y descubriendo nuevas jugadas. Eso sí, la curva de aprendizaje es un poco empinada y no faltará quien suelte el control antes de tiempo, pero con paciencia encontrarás un digno “kombatiente”. El mejor título de Mortal Kombat hasta la fecha, todavía hay cosas que corregir para nivelar las batallas, como la preferencia de algunos X-Ray y los poderes de agarre, aún le falta, y le falta bastante, pero por primera vez se ve que la saga va en la dirección adecuada.

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