Un día común en el mundo digital, el sol brillaba y se respira paz en el ambiente. Se levanta de la pequeña siesta que acaba de tener, voltea a su alrededor y ve a todos los Digimon felices. “¿Qué podría estar mal?”, se pregunta, llevan muchos años sin conflicto alguno. Sin embargo, ya ni siquiera recuerda cómo digievolucionar y ser más fuerte, no lo necesita. Escucha sobre el anuncio de un torneo llamado “Digimon Evolución” y decide entrar por morbo, sin saber lo que le espera en Digimon All-Star Rumble, el nuevo videojuego de la franquicia.

Digimon All-Star Rumble

Digimon ha sido una de esas series animadas que salió de Japón con mucho éxito, pero que regresó a su país de origen sin mucha audiencia después de la primera temporada. Lo anterior no quiere decir que la serie sea mala, sino que siempre ha estado planeada para el mercado oriental y su rating internacional, aceptémoslo, nunca pudo competir con Pokémon.

Los videojuegos de Digimon siempre han destacado por el esfuerzo que hacen los estudios para gustarle a los consumidores, con producciones que copian elementos y mecánicas de otros títulos parecidos. Así es, Digimon cuenta con más de 30 videojuegos que intentan a emular de cierta manera lo que hace el competidor, aspecto en el que siempre quedan a deber.

Super Smash Bros estaba anunciado para salir durante este año y las empresas publicadoras y desarrolladoras sabían que llegaría un gigante en las ventas, lo bueno para dichas compañías (entre ellas Bandai Namco) fue que el esperado juego de Nintendo sería exclusivo de Wii U. En ese momento entraría Digimon All-Star Rumble para darle a los usuarios de Xbox 360 y PlayStation 3 una razón para ignorar las peleas de Mario, Link, Donkey y compañía. No lo lograron ni por un momento.

No se trata del primer intento por copiar la fórmula de Smash; en PlayStation y PlayStation 2 surgió la franquicia Digimon Rumble Arena, que era un clon descarado de Super Smash Bros, aunque con pésima ejecución y un limitado sistema de combate. Lo mismo pasa si comparamos ahora el nuevo Smash con esta entrega, el título de Bandai Namco sólo busca vender algo.

Al menos Digimon All-Star Rumble se convierte en una experiencia divertida por momentos gracias al modo batalla que ofrece horas y horas de combates con los amigos; lo decepcionante es la inexistencia de un modo multijugador en linea para poder medir nuestras habilidades contra personas alrededor del planeta. Después de cinco horas o más con los cuates se vuelve aburrido y sin posibilidades.

Digimon All-Star Rumble
La campaña está llena de momentos repetitivos.

El mundo digimon y una sosa historia

La historia de Digimon All-Star Rumble es tan floja que se resume en: el mundo digital ha sido feliz y libre de conflictos desde hace mucho tiempo, pero un día surge un torneo con el objetivo de conocer al “elegido”, un digimon que salvará al mundo de una amenaza nueva. Sí, eso es todo y no hay más trama que esa.

Digimon All-Star Rumble
Las tarjetas potenciadoras, más que ayudar, desequilibran las batallas al punto de ser frustrante.

La campaña de Digimon All-Star Rumble puede superarse con cualquiera de las criaturas disponibles mientras las vayamos desbloqueando, pero son sólo doce mascotas a elegir y dura dos horas a lo mucho.

Lamentablemente las misiones se hacen tan repetitivas con Agumon que no les quedarán ganas de completarla con algún otro digimon. Ni siquiera él tiene el carisma para hacer del modo historia una buena experiencia: es entretenida, sí, pero a base de botonazos.

Digimon All-Star Rumble
Durante los combates es posible digi-evolucionar por un periodo muy corto.

Los diálogos caen en lo más simple, la áreas de misión son pequeñas con enemigos repetidos y duran diez minutos para poder llegar al jefe de zona, un digimon fuertotote que nos espera para poder continuar. Jamás tuve la sensación de que se trataba de un torneo.

Existe un apartado que hace que la rejugabilidad de la historia sea algo llamativo: las tarjetas potenciadoras, que dotan a los monstruos de ciertas habilidades al momento de los enfrentamientos.

Dichas tarjetas se esconden en los escenarios para poder encontrar cinco por personaje, sin embargo al ser 100 de ellas se hace casi imposible reunirlas todas, aunque puedes comprarlas con el dinero que consigues en las batallas de Digimon All-Star Rumble.

Concluyendo con el apartado de la campaña para un solo jugador, es aceptable si son verdaderos fans de hueso colorado de la saga, por el contrario, si nunca han visto o no conocen de lleno la serie original, éste no es su juego. Podría decir que la historia es un apartado que se agregó sólo para no dejar al modo combate como única opción.

Modo batalla, diversión para todos

Digimon All-Star Rumble fue creado con el único propósito de jugar con amigos, la clásica reta de pelea con personas que se creen mejores que tú en los videojuegos. El modo batalla enfrenta hasta a cuatro personas en una misma partida en modos similares a los de Super Smash Bros., pero con algunas variaciones, entre los que se encuentran combate por puntos, supervivencia, combate medalla, carrera de daños, combate bandera y combate bomba.

Digimon All-Star Rumble
El modo batalla es lo más destacable del título, botonazos y diversión a la orden del día.

Los modos de batalla son muy parecidos y no llegan a llamarte la atención más allá de los modos clásico de todos contra todos y sobrevivencia. El punto a remarcar en este apartado es que no cuenta con una opción para combates en línea, como ya había mencionado, una gran falta para los que no tenemos tantos amigos cerca a quienes retar o suficientes controles para todos ellos.

Cabe mencionar que el modo más divertido y por el cual Digimon All-Star Rumble se salva un poco es precisamente éste, ya que puedes pelear con cualquier personaje y perfeccionar sus combos conforme vayas aprendiendo a luchar con él, lo único malo es que los controles no responden del todo bien.

Durante los enfrentamientos, existe la opción de equipar las mencionadas tarjetas potenciadoras a los Digimon, pero sólo si las hemos encontrado, además de que con ellas las peleas se sienten muy desequilibradas y puede llegar a ser frustrante intentar vencer a un Guilmon con habilidades sorprendentes provenientes de las tarjetas. Por cierto, la lista completa de guerreros es: Agumon, Biyomon, Dorulumon, Gabumon, Gatomon, Gomamon, Shoutmon, Tentomon, Veemon, Impmon, Guilmon y Wormmon. Se trata de un elenco muy reducido, por lo que es de esperarse que Bandai Namco lance más personajes en futuros DLC (y gratuitos).

¿Cómo se juega? ¿Qué tal se ve?

Al tratarse de un videojuego de peleas los controles son sencillos para atacar, pero complejos para ejecutar los combos; hay ataques débiles, fuertes y especiales (que gastan una pequeña barra de poder). Dicho lo anterior, la posibilidad de encadenar varios ataques se convierte en un machaca botones hasta el punto de no saber qué se está haciendo, pero es divertido entre amigos. Los botonazos y controles estropeados estarán a la orden del día, ¡ese Gabumon no se digi-evoluciona solo!

Gráficamente, Digimon All-Star Rumble es para la generación pasada de consolas, por lo tanto la resolución se encuentra reducida a los 720p con una tasa de imágenes por segundo de 30, misma que baja drásticamente durante las partidas a 20 o 25, un elemento que hace fastidiosa la experiencia por momentos.

Lo que más me sorprendió es que, además de los bajones en el framerate, los gráficos y la mayoría de texturas lo hacen ver como un juego de PlayStation 2, con un mal manejo de la paleta de colores ya que tuve que ajustar mi televisor para que no se viera tan mal el contraste y la iluminación. En consecuencia, Digimon All-Star Rumble parece hecho a la carrera y con algunos bugs, como paredes invisibles entre escenarios.

Digimon All-Star Rumble
El apartado gráfico del juego parece de PlayStation 2 o Xbox. ¿Acaso la imagen miente?

Aspirando ser un clon de Super Smash

Digimon All-Star Rumble es un videojuego que falla de manera catastrófica al querer ser un clon de Smash, pero que acierta por momentos en su modo batalla para cuatro jugadores locales y las horas de diversión que éste te puede regalar, lo malo es la inexistencia de una opción de combates en línea que lo haría mucho más interesante. Por otro lado, su historia floja, su gameplay simple y el reducido número de personajes a elegir lo condenan al olvido, o, por lo menos, a un título dirigido a los infantes de la casa (aunque un primo de seis años lo jugó y a los diez minutos me pedía Skylanders). Bandai Namco necesita mejorar sus estándares de calidad o estará condenado a ser un publisher exclusivo de Japón.