Tengo ya rato que no me agarro un juego de iOS y lo termino completamente. Tan sencillo como que no me atrapan, a excepción de Device 6, pero incluso ese ya lo borré de mi iPhone. Para mi es complicado decidirme a comprar un juego, pues casi siempre tengo que pensarlo decenas de veces antes de siquiera decir “puede que sí”. Pero Lost Civilization es un título que consideré que sería buena idea probarlo para que ustedes decidan si comprarlo o no.

Lost Civilization

Estoy seguro que algo se me pasó de largo durante las dos veces que terminé el juego, pues en ningún momento encontré a la civilización que estaba perdida, así como lo señala el nombre, o quizá no entendí que con “civilización” se refieran más bien a una persona y una máquina.

Lost Civilization es un título para smartphones iOS y Android, de Phoenix Online Studios y Icarus Games, y que salió el año pasado para Windows y Mac, que consiste en buscar incansablemente -aunque se cansarán- pistas, objetos, llaves, lugares y personas, de las maneras más circenses posibles. Quiero decir que por momentos, tratando de indagar acertijos de palabras que carecen de sentido.

¿A encontrar la civilización perdida?

En la historia encarnamos a una sexy arqueóloga de nombre Suzanne, quién está comprometida con Michael, otro colega que junto con el tío de la señorita en cuestión, están en plena expedición buscando un “algo” -no se revela desde el principio- que está a punto de cambiar el curso del mundo, y de paso a meter un calambre en la historia de la humanidad. Pero como todo objeto que sea tan importante, es codiciado por gente canalla, ruin, vil y despreciable que sólo busca ganancias. Es muy importante recalcar que ese objeto del deseo es desconocido la mayor parte del juego, al igual que los objetivos, que por momentos se olvidan debido a las múltiples actividades a realizar para alcanzarlos.

Ahora que ya sabemos nuestro lugar en la historia de Lost Civilization, prosigamos a saber que esos maleantes raptan a nuestro bien parecido prometido, reitero que es excelente arqueólogo, pero por favor que no se dedique a defender a  damiselas en peligro, pues se muere de hambre.

Una vez que lo raptan, ahora sí el secreto se empieza a mostrar, pues nuestro tío nos explica qué es eso que motiva a los pillos a tomar de rehén a Michael. No es un virus y su cura, no es tampoco el Project Morpheus de Sony, ni mucho menos; es una máquina con una energía tan poderosa, que podría ser el sustento para todo el orbe. Y yo que pensaba que la energía eólica era útil.

Lost Civilization
Objetos en amarillo significa que hay que armarlos, o no están a simple vista. El medidor en la parte derecha señalando que ya puedo usar mi ayuda.

Lo demás queda sobrentendido, hay que rescatar al prometido, pero sin dejar de lado la solicitud del tío en no permitir que dicho poder llegue a manos de personas con malas intenciones. Sumarle también las amenazas recibidas, pues éstas ponen en un dilema a Suzanne de si ayudar o no a Michael. Obviamente es un sí, pero siempre tratando de pasar desapercibida.

Misiones basura

El 85 por ciento del juego estaremos en la basura. Ahí está todo lo que necesitamos para progresar. Lost Civilization consiste en buscar y encontrar objetos para armar, desbloquear y avanzar. Nada se nos regala y hasta la más mínima información requiere que demos un pago, un artículo o hacer un favor, dependiendo siempre de a quién se lo pidamos.

No existe un patrón específico, lo que le da un gran punto a favor, pues nunca encontraremos una secuencia repetitiva de las actividades a realizar, sino más bien tendremos que aplicar la lógica o simplemente seguir las indicaciones de los personajes. Ejemplos claros son conseguir una botella de vino fino, un gancho o hasta cemento. Estas son peticiones directas y requieren que uno busque las partes que lo conforman, juntarlas y entregarlas como un todo, y únicamente así recibiremos el favor.

Lost Civilization
También hay que encontrar el complemento de los objetos que nos ponen y así descubrir el artículo secreto. Ahí se ve la cabeza de mi tío, nomás me falta encontrar el cuerpo.

La parte interesante es conseguir cada una de esas partes. Así como puede estar a plena luz del día y tomarla sin pedirla, puede que también esté bloqueada, y sólo pueda estar disponible después de algunos mini juegos. Buscar en basureros, cajoneras, fuentes, pies de árbol, etcétera, distintos objetos señalados en una lista, que por supuesto están escondidos de manera que no sea tan rápido encontrarlos, y en ocasiones también ahí deberemos armarlos.

Esa es una dinámica de Lost Civilization, pero también está la de completar figuras en los mismos lugares, con piezas que nos dan y nada más hay que ponerlas en su debida ubicación. Ambas formas de jugar nos liberan un objeto escondido para tomarlo,y utilizarlo en la manera requerida, les repito, ya sea para entregar directamente al personaje o para armar algo más.

Preciso decirles que hay varias ayudas en el juego, no todo es a ciegas. Para empezar existen tres dificultades, las cuales varían el tiempo en que se regeneran las pistas, que nos dicen mucho de lo que podemos hacer para conseguir el siguiente objetivo y además afectan en las zonas sensibles, que puedan o no estar marcados por una luz que tintinea señalando que ahí hay algo de interés. La última ventaja está en los mini juegos de las búsquedas, pues las listas de objetos a encontrar pueden tener las palabras en amarillo, indicando que requiere armarse o que no es ese el lugar donde lo hallaremos. Con esto me refiero a algún cajón, maleta que esté cerrada por ahí o compartimento no descubierto.

Lost Civilization
Cosas tan simples como girar una manivela se convierten en una pesadilla al buscar casi que al herrero para que haga la pieza.

Estos rompecabezas -por así llamarlos-, no terminan en el transcurso de Lost Civilization, sin embargo se adicionan algunos más donde habrá que alinear gemas, seguir repeticiones de luces y usar llaves. Siempre con el fin de encontrar algo, abrir puertas, armar piezas, recibir favores. Es muy claro el objetivo inmediato, pero a veces son tan específicos los requerimientos que llegan a ser enfadosos, pues sin arruinarles la historia, conseguir una botella de vino me costó hasta media hora: debía de encontrar un trapo en una fuente, nomás para limpiar la botella.

Por varios momentos olvidé por qué me había movido de Praga a Portsmouth. O cómo llegué a México. Con tanta búsqueda, uno pierde la noción de la línea principal de Lost Civilization, haciendo que se convierta en una serie de mini juegos con el simple afán de seguir al próximo que es más difícil, y luego al siguiente y así, hasta que por fin llegue el más complicado. Casi como si fueran niveles de Candy Crush. El desapego de la historia es extremo, y pareciera que tratan de que uno lo retome a la fuerza con larguísimas pláticas con otros personajes. No pude evitar tocar y tocar la pantalla para avanzar rápidamente en las conversaciones e ir al siguiente puzle.

En cuanto a locaciones, no paramos. Hay varios escenarios y dentro de esos aún más que podremos explorar. Muchas veces regresaremos y saldremos, y así hasta que la búsqueda rinda frutos y tengamos lo necesario para chantajear o cambiar con el sujeto en cuestión. Pasaremos de Europa directamente a América, más específicos, a México, donde los estereotipos no se hacen esperar, y que sinceramente me hicieron sentir que nuevamente nos toman como si estuviéramos en la edad de piedra. Súper tache en mi opinión, pues por más juego que sea, no somos en lo absoluto lo que refleja Lost Civilization.

 

Errores por aquí y por allá

Casi apuesto una coca a que es beta, y esto por la cantidad incontable de errores que me aparecieron, empezando por la resolución en pantalla, ya que parece que ni siquiera está diseñado para el tamaño del iPhone 5. Intenté oír música en la app de iTunes y empezó a mandar notificaciones de problemas, lo que me impidió continuar jugando.

En ocasiones el contador para activar las pistas se traba y no avanza, obligando a cerrar el juego y reiniciarlo para que funcione otra vez normalmente. También me sucedió que al intentar tomar un objeto que estaba muy abajo o arriba en la pantalla, activaba las cortinas de notificaciones propias del iOS o de las utilidades, pausando el juego. También de repente simplemente las zonas sensibles no funcionaban por más que le mantuviera presionado o tocara repetidamente, simplemente no querían. De nuevo a reiniciar el juego.

Aclaro que con reiniciar, es cerrar la app y volverla a abrir, pues hay algo que no me quejaré, y eso es que siempre guarda el avance del juego, hasta el último punto donde hayamos quedado. Punto ahí.

Lost Civilization
“Oh! I’m fabulous!”

Si al ver las imágenes del juego detectan la hora, compañía telefónica, tipo de conexión de datos, nivel en la batería y potencia de señal en el celular de un servidor, es meramente por diseño del juego. Así como el fondo rocoso y mal hecho que nos acompaña en toda la aventura, también es parte de la dirección de arte.

Por mi que se pierda la civilización

Los primeros tres rompecabezas fueron entretenidos, eso de buscar objetos y armarlos, sacar uno especial y practicar las viejas usanzas de nuestros prehispánicos ancestros, como el trueque, fue interesante. Después fue repetitivo. Al final se tornó aburrido y por momentos se convierte en necesario solicitar la pista para encontrar rápido la solución.

Lost Civilization motiva sólo al inicio, pero conforme avanzamos querremos no tener que encontrarnos con puzles para resolver. Sin embargo hay dos o tres que son una bocanada de aire fresco, pero son esporádicos, y no duran lo suficiente. Quizá si se resolvieran los errores del juego y su resolución, podría decir que le daría otra oportunidad. Lamentablemente una vez que nos acercamos más al final, el relato se vuelve exagerado y me hizo pensar que le metieron otras corrientes para hacerlo más mítico… y nunca lo es. Logró darle un buen jalón de pelos para confirmar que la historia se transformaba exitosamente en un churro. En uno infumable.