Tras el arrasador éxito de The Walking Dead: Season One, la siguiente aventura gráfica de Telltale Games no incluyó muertos vivientes, aunque sí un grupo de criaturas igual no tan sangrientas pero más fantasiosas… o algo así. The Wolf Among Us arrancó en octubre de 2013 en formato episódico (cinco en total), contando una historia original en el universo de Fables, el exitoso cómic de Bill Willingham.

The Wolf Among Us

Para quien no conozca Fables, es imperativo hacer una breve presentación. La historieta seriada arrancó en mayo de 2002 bajo el sello Vertigo, de DC Comics, con una premisa muy atractiva: los personajes de cuentos de hadas se mudan a la gran ciudad. Princesas, dragones, reyes, criaturas fantásticas, monstruos y villanos abandonaron los libros infantiles y las leyendas populares para irse vivir a Nueva York.

En un distrito llamado Fabletown, todos estos seres conviven de manera más o menos armónica, teniendo tres principales leyes a respetar: todo lo pasado quedó en el pasado, es obligatorio contar con un hechizo que disfrace su forma natural para poder pasar como humanos entre los mundanos (o sea, nosotros) y está prohibido matar a otro fable (criatura de fábula, pues).

Uno de los personajes centrales de Fables es Bigby, a quien en español ubicamos como el Lobo Feroz de Caperucita Roja. Bigby es el alguacil de Fabletown y en The Wolf Among Us tomaremos este rol cuando en el primer capítulo alguien empiece a asesinar a otros fables, sembrando el terror en la comunidad. Para efectos de continuidad con respecto al cómic, todo esto sucede antes de Fables #1.

Oveja con piel de lobo

Claro que ser el Lobo Feroz y el brazo de la justicia en esta sociedad es mucho más difícil de lo que aparenta; en The Wolf Among Us nos encontraremos continuamente en situaciones donde se rompen las otras dos reglas: fables que no tienen forma humana (y con los que entramos en discusión) y otros que no olvidan el pasado y nos ubican siempre como fiero, sanguinario y peligroso, el malo de una historia que nunca podrá ser el bueno.

La narrativa de The Wolf Among Us avanza por lo general a ritmo casi frenético, especialmente durante el primer, tercer y quinto episodio. Conoceremos a Blancanieves, la secretaria del alcalde; Ichabod Crane, el nuevo alcalde; el Leñador, todavía con viejas rencillas con Bigby, y la cada vez más problemática pareja de Bella y Bestia, entre otros. Pero todo dará un giro tremendo cuando al final del capítulo inicial uno de nuestros conocidos sea asesinado.

The Wolf Among Us
Espejito, espejito, dime cuál es el videojuego de Telltale Games más bonito.

Los otros dos capítulos no avanzan con la misma soltura, más que nada debido a que trasladaron al videojuego un viejo vicio de los cómics: los retcons, básicamente lo que pasó antes buscan la forma de deshacerlo después. En The Wolf Among Us su ejercicio es más sutil, pero en dos o tres ocasiones nos topamos con sucesos impactantes (asesinatos, complicidades) a primera vista, pero que al final terminan siendo meras “confusiones”. Que dijo mi mamá que siempre no.

Sin embargo, conforme se desentraña la red de intrigas empezaremos a disfrutar mucho más el recorrido, armando nuestras propias teorías y decidiendo en muchas ocasiones sobre quién es el más posible culpable y el curso a seguir en la investigación. Claro, la toma de decisiones sigue siendo un eje motor en The Wolf Among Us, tal como lo fue en The Walking Dead: Season One.

Más opciones, más botones

El papel de nuestras selecciones en esta ocasión no sólo nos permite forjar cierta lealtad con uno u otro fable, sino decidir qué lugar visitar primero, a quién darle una calentadita para que suelte la sopa y hasta señalar sospechosos al dedazo. Este recurso narrativo está muy bien integrado, y al final de cada capítulo surgirá una disyuntiva en especial que cambiará notablemente la forma en cómo abordaremos el siguiente. También me gusta porque el personaje te “obliga” a ser rudo, pero la historia por momentos te orilla a tratar de ser condescendiente, y es imposible conciliar ambos intereses, lo que oferta una buena cantidad de escenarios posibles en la suma de tus decisiones.

The Wolf Among Us
Mmmmm… a dónde ir primero…

Telltale Games implementó en esta ocasión mayor interacción. Hay algunas escenas de persecución y peleas que requieren pulsar adecuadamente los botones que nos indican en pantalla, además de alinear el cursor en el lugar indicado para ejecutar alguna acción. Estas secuencias tienen de cualquier forma amplio margen de error, así que aunque falles varios eventos difícilmente te matarán.

En el apartado técnico, se nota que The Wolf Among Us tiene un mejor trabajo en las texturas que imitan los trazos de un cómic,y los paisajes urbanos tienen más detalles que los anteriores juegos del estudio. Desgraciadamente, los tiempos de carga y los alentamientos son también muchísimo más evidentes (y molestos). A veces poder iniciar la partida toma más de diez minutos y cuando carga a otra escena hay un bajón dramática en el frame rate que hace que tu televisor casi chille del coraje.

El sonido, por otra parte, en lo que se refiere a voces y música, es excelso. Sobre todo en el doblaje. Siendo un lector asiduo de cómics y fan de Fables, nunca imaginé que los personajes que ya conocía pudieran sonar tan bien. Se ve que hubo un amplio trabajo de casting para dar con el tono, acento y modulación adecuados para todas las criaturas fantásticas.

The Wolf Among Us
Comparado con TWD, aquí hay bastante más interacción y uso de los botones.

Los cazadores de logros y trofeos pueden respirar tranquilos, el juego te regala la mayoría de ellos sólo por avanzar con la historia. Hay algunos ocultos que te dan al seleccionar opciones diferentes, lo que sirve como incentivo para jugarlo dos o tres veces más, incentivo que igual no se necesita porque de todos modos a uno le dan ganas de hacerlo por default.

¿Al final vivieron felices para siempre?

The Wolf Among Us traslada el éxito y mecánicas de juego de The Walking Dead a una nueva franquicia de Telltale Games. Con un tono diferente, centrado en la investigación, el suspenso, en la línea entre el mal, el bien y la inercia de la sociedad en ambos sentidos, el juego es una muy sólida aventura gráfica que hará que te olvides de los come cerebros un rato y te pongas a aullar como el Lobo Feroz.