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Apostando a una premisa de intriga, junto con mucha, muchísima acción, Capitán América y el Soldado del Invierno abre el 2014 en cuanto a estrenos de Marvel en cine se refiere, y lo hace de buena manera, en un filme ágil que entretiene por igual a fanáticos y no tan conocedores de la franquicia.

Capitán América y el Soldado del Invierno

Y es que rodar una película del Capitán América poniéndola en proporción con el resto del universo cinematográfico de Marvel confiere en sí un reto. El personaje interpretado por Chris Evans, al contrario de sus compañeros de los Avengers, es totalmente unidimensional y tiene pocos elementos de donde colgarse para jugar con su personalidad o motivaciones.

Su alter ego, Steve Rogers, no es una identidad oculta, no tiene familiares conocidos con quiénes hacerle al drama y su oficio es prácticamente ser superhéroe. Pero Anthony y Joe Russo supieron mover las piezas que tenían a su disposición para concretar un largometraje en donde el Capitán América es sólo el estelar de un interesante grupo de personajes que desfila por la pantalla.

“Avengers 1.5”

Capitán América y el Soldado del Invierno es al menos en su primera media hora una película de Nick Fury (Samuel L. Jackson), dándole más tiempo a cuadro al director de SHIELD que el que había tenido en todas las películas anteriores; la Viuda Negra (Scarlett Johansson) reaparece con sus curvas peligrosas, algunas patadas bien puestas y un suspicaz elemento de comedia, y se une Falcon (Anthony Mackie), un soldado que utiliza un prototipo de alas mecánicas para volar, y aunque para algunos quizá no tenga tantas escenas como hubiéramos deseado, las secuencias están muy bien logradas.

Cobie Smulders regresa en su papel de Maria Hill; Robert Redford realiza una interpretación enorme como Alexander Pierce, líder de SHIELD, diplomático estadounidense y viejo amigo de Fury, además de la aparición del equipo STRIKE de los cómics, encabezado por Brock Rumlow/Crossbones (Frank Grillo).

Obviamente tenemos Sebatian Stan como el antagonista (aunque no el único), Soldado del Invierno, un agente especial del que poco se sabe pero que ha realizado sin falla una serie de asesinatos a encargo durante varias décadas y un rival en la misma línea que el Capi. La relación que tiene directamente con la trama se ve venir a millones de años luz de distancia aun sin ser conocedor de los cómics, por lo que me pareció acertado que los directores hayan establecido esta relación como uno de los recursos argumentales y no como el centro mismo de la historia.

Capitán América y el Soldado del Invierno
De acuerdo a Marvel, las técnicas de pelea son una combinación de parkour, jiu-jitsu, karate y boxeo.

Capitán América y el Soldado del Invierno utiliza como lenguaje principal una lenta pero siempre latente sensación de conspiración, intrigas, traiciones y vueltas de tuerca, el espectador apenas anticipa que está descubriendo algo nuevo cuando ya otra sorpresa se cierne sobre la pantalla, que pareciera caer junto con las trepidantes escenas de acción.

Acción a ras de suelo

Algo que en lo personal me agradó mucho en este apartado es que dejaron de lado la mayoría de efectos por computadora en favor de secuencias más físicas; salvo las escenas de vuelo de Falcon y algunos rayos y navesotas hacia la conclusión, la mayoría de la acción se sustenta a ras de suelo en lo que mejor sabe hacer el Capitán América y su galería de villanos: combate mano a mano. Es notable como la producción invirtió tiempo cuidando las coreografías de pelea y no sólo presenta cachetadas guajoloteras, se aprecian diversos estilos de pelea que se conjugan con las clásicas secuencias de balazos y explosiones en el fondo.

También de resaltar que Capitán América y el Soldado del Invierno minimiza las bromas y el a veces exagerado y exacerbado sentido del humor de las últimas dos películas de Marvel, y los guiños para sonreir vienen de elementos intrínsecos simples como el ver a un descongelado Steve Rogers poniéndose al tanto de la vida moderna.

Adelantar más de lo que ya ofrecen los avances sería echar a perder buena parte del principal pretexto de ir a ver Capitán América y el Soldado del Invierno, donde al contrario de otros filmes del género su hilo narrativo es igual de importante que las impresionantes secuencias desplegadas. Basta con mencionar que la primera gran amenaza que enfrentará Steve Rogers tras la amenaza Chitauri es una que se cierne desde las mismas entrañas de la nación que juró proteger.

Aunque obviamente no al mismo nivel que Los Vengadores, Capitán América y el Soldado del Invierno bien se merece el mote de “Avengers 1.5” que anticipó Anthony Mackie, la película entrega todo lo que un fan de Marvel, del personaje y de cualquier cinta palomera espera ver, y se coloca pegadita a la original Iron Man como el segundo/tercer mejor filme de la casa editorial.